martes, 7 de julio de 2015

El Talento y la Humanidad.





Pocas cosas se pueden decir sobre las cualidades artísticas del maestro, perdón, MAESTRO José Luis García-López. Basta con citar el dato que hace referencia a la Guía de Estilo de la editorial DC comics, la que puede considerarse como inventora del concepto de superhéroe, y que se regala a cada uno de los dibujantes que entran a formar parte de su personal artístico. Esta guía, trata de explicar a sus nuevos empleados cómo entiende la compañía el dibujo de sus personajes; esta guía está dibujada por José Luis García-López.

Su nombre se asocia automáticamente al del producto estrella de la editorial, Superman, y a pesar de que no haya realizado un número demasiado elevado de historias del mismo, la indiscutible calidad de sus páginas lo hace  claro merecedor de esta asociación mental.

Por tanto, no me parece en absoluto exagerado asegurar que Don José Luis es a DC lo que Jack Kirby fue a Marvel. Artistas que, de manera inconsciente, nuestro cerebro rescata de las vastas profundidades de nuestro recuerdo al escuchar el nombre de ambas editoriales.


Estos días en Gijón tuve el honor de conocerle y estrechar su mano, la mano que dibujó el número 301 de Superman, el mejor cómic de superhéroes de serie regular que se ha dibujado hasta la fecha, en mi opinión. Reflexionando sobre todo lo que rodea a este personaje, me dí cuenta de que, posiblemente, el actor que mejor encarnó al Hombre de Acero, Christopher Reeves, tomará como referencia de trabajo para su actuación precisamente los comics dibujados por él, ya que cuando Superman no se encontraba enfrentándose al supervillano de turno o rescatando in extremis a Lois Lane, podíamos verle sonreír de la misma manera que apreciábamos en sus dibujos. Y esto, por todos es sabido, constituye una constante en su trabajo y que, a veces le ha granjeado el apelativo al autor de “el hombre que dibujaba a los superhéroes sonriendo”, hecho muy alejado de lo que se puede observar hoy en cualquier comic de este género, donde los protagonistas aparecen profundamente apesadumbrados, como línea general. 


Sin duda, esta nota distintiva arranca del corazón que riega con sangre la mano vigorosa que define los trazos de las páginas que tanto nos enamoraron. Un corazón que, además de sensibilidad artística, rezuma integridad, humildad y carisma, capaz de transmitir al fan  que tenga la suerte de escucharle cosas tan importantes y casi olvidadas como son el sosiego y la paz. 

Es difícil encontrar tanto talento y tanta humanidad reunidos en una misma persona. La Metrópoli Con este año me ha permitido tener la oportunidad de conocer a una de ellas. Desde aquí quisiera dar las gracias a la organización por ello pero, sobre todo, me gustaría darle las gracias a Don José Luis por haber llenado mi infancia y juventud de fantasía e ideales, encarnados en los héroes que tan magistralmente  dibujó. Gracias por ser una inspiración para muchos de nosotros. Gracias por otorgarme tan grato recuerdo, MAESTRO.


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